Aportes por Varinnia Jofré
Diálogo
Dialogué con Alejandra Hernández y con Laura Pedrerol a través de la flor del mburucuyá; la repetí profusamente, en distintos estadios de su floración. El mburucuyá es una liana de nuestra selva tropical, su nombre guaraní alude a ser un lugar fecundo para la vida de los insectos. Lo imaginé sobreviviendo a los incendios de su hábitat, ya no como una liana encaramándose a los árboles gigantes de la selva -que cada vez son menos-, en busca del sol, sino flotando a la deriva, como sargazos en medio del mar, como sobrevivientes que encuentran un lugar muy distinto, para subsistir.
La emergencia del arte de las mujeres en el campo del arte ha rescatado técnicas que no pertenecían a él. El formato libro me dio la idea de utilizar papel plegado y recortado, inspirada en las actividades de les niñes con sus madres y sus maestras. En esa técnica encontré un mundo inagotable.
Seguidamente me orienté hacia otros materiales ligados a la vida cotidiana, que dan posibilidades de modelar y texturar: el papel maché (que me enseñó mi mamá en mi infancia, en un contexto de juego), y la porcelana fría, muy usada en los hobbies de las mujeres, para embellecer los ambientes, principalmente en las fiestas.
La primera tarea con estos nuevos materiales fue colorearlos, y luego produje libremente pequeños objetos inspirados en los colores, formas, texturas y cesías de la naturaleza: en frutos, semillas, nidos, líquenes, si atenerme estrictamente al modelo natural. Un caso aparte fueron las cortezas, en que se conjuga la textura del modelo natural con las huellas de su construcción. El resultado tiene afinidad con las texturas del arte "primitivo", retomado por el expresionismo, el informalismo y la pintura matérica.
Abundancia
Mi modo de dialogar, con la naturaleza y con mis compañeras de construcción del libro, es realizar elementos que me van surgiendo a partir de las formas, los colores, las texturas y las cesías que percibo, y con los conceptos. La Naturaleza para mí es abundancia, de colores, de texturas, sonidos, olores y sabores, que provienen del plumaje de las aves, de la vegetación, los frutos, semillas y flores, y los realicé mezclando libremente colores, texturas y cesías. En una segunda tapa mi diálogo con mis compañeras fue hacer instalaciones con esos elementos y fotografiarlos. Supervivencia
Supervivencia
Y siguiendo la idea de islas donde se refugia la vida, realicé fragmentos de corteza en los que ubiqué otros elementos que se salvarían de la catástrofe.
Dialogué con Adriana Miranda a través del tema del nido, los frutos anidan semillas, protegen la simientes igual que los nidos.
Y también dialogué con Mariana Accornero, a través de la semilla que vuela transportada en una materia algodonosa, que también puede ser nido.
Con las fibras del algodón se realizan las telas, y al deconstruir las telas, al desarmar la trama, deshilacharla, volvemos a encontrar el algodón, y jugamos con su foto, intentando acercarnos al algodón de Mariana Accornero. La semilla pertenece al mundo del futuro, en la semilla hay esperanza, como dice Inés Marietti.
En los tiempos en que fui militante activa de la primera ONG ecologista del país, su fundador, el Dr. Ricardo Lutti, nos iba contando en los viajes que hacíamos con el grupo, qué árboles había habido en las diferentes zonas que recorríamos, que en ese momento ya eran sólo cultivos agrícolas. Veo que gran parte de este libro está atravesada por los incendios, por la destrucción del bosque nativo que nunca se detuvo. Pero quedan "islas de vida"; las que realicé fueron surgiendo casi sin pensarlo, espontáneamente; tenía otros líquenes, musgos y nidos, muchas experiencias que no incorporé a este libro, porque sentí la necesidad de mucho color. Y también quedan semillas.
Y en finalmente un día la vida vuelve, viene por el agua y conquista la tierra. Los camalotes y azollas de Aralenna me trajeron esta inspiración. El color de las azollas viró al rojo, porque está llegando el otoño.
En mi experiencia, la mirada de los otres artistas, expresada a través de su obra y de su palabra, produjo un movimiento interno, cargado de entusiasmo, que me llevó a estar largas horas imaginando y experimentando. Ésta sólo es una pequeña selección de mis experiencias.























que frondosidad tu mirada de la naturaleza Varinnia. Muy sugestiva las imágenes.
ResponderEliminarAh, y gracias por todo lo que me enseñas sobre la naturaleza. Me ayudaste a deconstruir algunos estereotipos impuestos. Mi patio este verano no fue el mismo de siempre, te lo prometí y lo cumplí! Ya no son "yuyos" nuestras hierbas nativas, ahora las veo hermosas porque les doy el tiempo para que se muestren en su plenitud.
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