Entre reflexiones y miradas, sigo hilando ideas visualmente. Por Alejandra Hernández

¡ Hola! Hoy vamos cerrando esta etapa, por lo menos yo estoy intentando.

 Me puse a ver un poco lo que venimos haciendo y me entusiasme con darle una vueltita más de rosca al diálogo que hemos entablando desde lo visual. 

Ahora bien, ¿Cómo las pensé y las realicé? Fui observando y rescatando aquello que me motivó, luego las palabras y el sentido... finalmente entremezclé imágenes de registros propios con las de algunas/os compañeros/as, el texto, la palabra, la letra son parte del condimento que me atrae. 

Aquí van...
















Ahora me resta  hacer el relato de la  experiencia...

Al inicio de este viaje me sentí un poco expectante, dudosa y observadora, este viaje o recorrido  lo consideré inmersivo en tanto que fue  un espacio físico y virtual otro  donde me fui abstrayendo de lo cotidiano e incluso me permití mirar ese cotidiano de modo diferente. 
"Aquello que me habita. El bosque nativo" fue una excusa colectiva para crear, para hacer, para pensar en nuestros espacios. Fue pensado desde la acción colectiva /colaborativa, el libro era nuestro soporte y amarre en la libertad creadora que consentimos. Todo  se fue dando poco a poco de modo singular. Desde múltiples miradas, disciplinas y formas de hacer cada una/o fue construyendo esto que fue resultando y proponiéndose como parte de nuestro territorio más íntimo, lo que consideramos que nos habita en relación al monte/bosque nativo.  
Quisiera contarles mi recorrido. 
Primero que nada tomé el libro 1 -"Aquello que me habita. El bosque nativo"-  y empecé a hojearlo, entremezclando las posibles interrelaciones que me permitió el formato elegido; en acordeón se pueden hacer múltiples combinaciones, tal vez  pienso en lo que señalaba Varinnia en uno de nuestros encuentros virtuales, esta posibilidad del acordeón se  asemeja a un hipertexto manual y analógico que enriquece las posibilidades y variables combinatorias en un discurso visual muy rico. De este modo fui  degustando y por qué no decirlo criticando lo que observaba y leía. De allí surgieron algunos collage digitales y analógicos, tomando de aquí y de allí. Llegamos al mes de agosto y sobrevinieron los incendios, nuestro bosque/monte nativo fue destruido en poco tiempo, la realidad superó a la ficción, muy decepcionada y enojada armé un registro fotográfico entre tanto dolor e impotencia que me causó ver lo que como humanos podemos hacer en poco tiempo. 
Leo y observo los ingresos de Marta, quien con el aporte de más vida nos invita a centrarnos en positivo, Laura, Inés y Ana me emocionan con sus aportes. Dejo que me invadan  los aportes de mis compañeras, me siento mejor, hoy, puedo encontrar que lo colaborativo es entregar lo propio para que otro sea. Desde este lugar, me permito ver color en el monte que me habita. Gracias por la entrega y por creer en un trabajo colectivo. 

Sigo leyéndolas y mirando atentamente sus intervenciones. 

Alejandra

Comentarios

Entradas populares de este blog

Tramas, cruces, íntimo- Por Laura Pedrerol

Nidos de Semillas, reflexión. Inés María Marietti

Primeros intentos... Aportes de Alejandra Hernández